
Tras los avances tecnológicos de los 60 aparece la figura de Alan Kay , un biólogo molecular, matemático e ingeniero electrónico que comenzó a experimentar con el programa “Sketchpad” desarrollado por Sutherland y a programar en su lenguaje: el “Simula”. Kay persiguió desde un principio diseñar el comportamiento de los ordenadores de manera similar al funcionamiento de un organismo viviente.

Posteriormente programaría en el lenguaje “LOGO” y más tarde, tras su premiadísima tesis sobre la OOP (Programación Orientada a Objetos), crearía el lenguaje “SmallTalk”, el padre de los lenguajes orientados a objetos. Kay empezó en 1972 a trabajar en el Xerox PARC (Palo Alto research Center) con su lenguaje “SmallTalk”, donde diseñó la primera GUI (Graphic User Interface) o interface gráfico de usuario. Fue aquí en Xerox, donde el fundador de Apple, Steve Jobs, conoció el poder de Kay y el “SmallTalk”. Xerox lanzó al mercado en 1981 el primer ordenador cuyo sistema operativo estaba basado en un GUI, pero, a pesar de suponer una auténtica revolución tecnológica, el “Xerox Star” fue un estrepitoso fracaso económico para la compañía, ya que el precio de la computadora era aun demasiado elevado, por lo que su interfaz gráfico no pudo convertirse en un estándar.

El equipo de desarrollo de Xerox PARC se desintegró tras el sonado fracaso y la mayor parte de sus miembros fueron contratados por Apple. En 1982 Apple lanzó al mercado el “Apple Lisa”, un computador que conservaba el GUI del “Xerox Star” pero a un precio ligeramente inferior. El “Apple Lisa” también fue un fracaso económico, ya que su precio aun limitaba su implantación a nivel global.

Más tarde tanto Apple como Microsoft volverían a introducir las ideas de Kay y el Xerox PARC en sus respectivos sistemas operativos: “Windows 1.0″ y “Macintosh DOS”, constituyendo los primeros sistemas operativos provistos de un interface gráfico destinado a una masa de usuarios a nivel mundial. El primero de los dos en aparecer en el mercado fue el “Macintosh DOS”, que venía instalado en el “Apple Macintosh” (comercializado en 1984), el primer ordenador personal destinado a un sector de usuarios domésticos y a un precio asequible, lo que significó un absoluto éxito comercial para la compañía.


Tras los descubrimientos de Alan Kay en Xerox PARC las aplicaciones hipertextuales o interactivas comenzarían a multiplicarse gracias a las sucesivas aportaciones de numerosos investigadores que intentaron exprimir las posibilidades narrativas este nuevo medio.
En 1978 Andrew Lippman diseñó en el MIT (Massachussets Institute of Technology) el “Aspen Movie Map”, el primer sistema digital interactivo que permitía la inclusión de otros formatos además del texto. Se trataba de una reconstrucción fotográfica de Aspen en la que podíamos navegar virtualmente mediante un Joystick y dos monitores. ”
Aspen Movie Map” fue el primer antecedente de las aplicaciones hipertextuales multimedia.
La primera aplicación no experimental del hipertexto con un carácter comercial fue el “Simbolics Document Examiner”, diseñado por Janet Walker en 1985. La aplicación consistía en un manual interactivo para los usuarios de las estaciones de trabajo Simbiolics, con una metáfora de interfaz que aludía a un libro, dividido en capítulos y secciones, ya que en ese momento el usuario aun no estaba familiarizado con los sistemas de navegación hipertextuales.
También en 1985 Norman Meyrowitz y su equipo diseñarían el “Intermedia”, un programa de creación hipertextual sobre plataformas UNIX mediante una interfaz de ventanas. “Intermedia” contiene un editor de textos, otro de gráficos, un visor de ilustraciones, un editor de animaciones y otro de vídeo. Supuso el primer programa que permitía al usuario estructurar el contenido a su antojo, bajo un registro de usuario y configurar él mismo los enlaces entre los documentos. Fue la aplicación más influyente de los sistemas hipertextuales educativos.
El primer programa para creaciones hipertextuales distribuido masivamente fue el “HyperCard” diseñado por Bill Atkinson en 1987 para ser suministrado con cada ordenador personal Macintosh. Constituyó la gran expansión generalizada del hipertexto entre los usuarios domésticos. Utilizaba la metáfora de las fichas para representar y llevar a cabo las posibles operaciones y estaba programado en el lenguaje “HyperTalk” (evolución del “SmallTalk” de Kay).

En el año 1989 debemos reseñar el lanzamiento por parte de la compañía de software Macromedia el programa “Director”, el primer programa de creación hipertextual para ordenadores domésticos, posibilitando a los usuarios la posibilidad de producir contenidos interactivos. Desde este momento Macromedia ocupará una posición privilegiada en el mercado de este tipo de productos.
Pero en esta “globalización” del hipertexto entre los usuarios tiene una primordial importancia la aplicación para internet WWW (World Wide Web) desarrollada por el CERN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) de Ginebra entre 1989 y 1991. Mediante el protocolo de transferencia de la información hipertextaual: HTTP (Hypertext Transfer Protocol) y el lenguaje de programación de los documentos: HTML (Hypertext Mark-up Languaje), se permitía al usuario el acceso a la información hipertextual multimedia (texto, sonido, imagen) mediante la red universal de Internet, con independencia del hardware utilizado.
La red de Internet se desarrolló en varias fases: apareció en los 60 y entre los 60 y los 70 se utilizó principalmente con fines militares; en la década de los 80 se extiende su uso entre las grandes empresas y las universidades y desde los 90 se ha integrado en el ámbito doméstico.
Este sistema creado por CERN se expandiría posteriormente entre los usuarios domésticos con la aparición de los primeros navegadores gráficos o “browsers” para la WWW, como fueron el “Mosaic” (1993), el “Netscape Navigator” (1994) o el “Microsoft Explorer” (1994). A partir de este momento un público global establecerá una estrecha relación con las estructuras hipertextuales de información.
Pese a que quedaría mucho por decir, tomamos la “socialización” de internet como un punto de inflexión en la expansión de los sistemas de interacción. Pero esto sería objeto de otro estudio que se escapa de las pretensiones de este documento. Espero que haya sido de su agrado, cualquier aportación será bienvenida.


















