¿No existen diseñadores digitales?

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En este post queremos abordar un tema que ha ocupado el centro de innumerables discusiones internas en el equipo directivo de IBCmass y estoy seguro que en gran parte de los equipos creativos de muchas agencias y estudios. Esta discusión suele poner en tela de juicio las capacidades y conocimientos de los diseñadores de interfaz (a los que a partir de ahora llamaremos “digitales”) para el desempeño de su cometido.

Seguro que muchos directores creativos y de recursos humanos se han tirado de los pelos tras realizar entrevista tras entrevista buscando un diseñador con experiencia en diseño interactivo y de interfaz y sólo aparecen diseñadores gráficos o programadores “reciclados”.

Esto hace que nos preguntemos: ¿No existen diseñadores digitales?

Y es que muy a mi pesar y con todo el respeto a los diseñadores gráficos tradicionales, un diseñador gráfico no es un diseñador digital. Y esta diferencia se hace visible tanto en el ámbito del conocimiento técnico como en el del conocimiento creativo.

En primer lugar podríamos afirmar tímidamente que un diseñador digital debe disponer de una base de conocimiento técnico más amplia que la que dispone un diseñador gráfico. Dando por supuestas áreas de conocimiento relacionadas con la disciplina del diseño en si misma (común para diseñadores gráficos, de interiores, industriales, etc) como la historia del diseño, historia del arte, psicología gestalt, tipografía, color, forma, espacio, volumen, etc , podemos diferenciar ambos perfiles porque el primero dispone de un mayor conocimiento de los métodos de reproducción impresa y el segundo debe disponer de un profundo conocimiento técnico del soporte sobre el que se reproducirá su trabajo, esto es: entornos digitales.

Si nos centramos en la web y buscamos las necesidades de conocimiento técnico que debe suplir un diseñador web, habría que sentar una base de conocimiento mínimo e indispensable. Tomando como ejemplo a un diseñador gráfico, es necesario que comprenda el proceso de impresión offset, impresión digital, serigrafía, etc . Resumiendo, este proceso incluiría principalmente la adecuación de las artes finales a las exigencias del impresor, o lo que conocemos como proceso de preimpresión.

En cambio, un diseñador digital debe (o debería) tener conocimientos de programación. Es decir, no debe ser un programador experimentado (como un diseñador gráfico no debe ser un impresor ;) , pero si debe al menos conocer el flujo de trabajo de un programador, incluso haber desarrollado algún tipo de aplicación web o haber montado alguna web, haber desarrollado algo en flash,  gestionar un servidor, etc.  Y un diseñador web que no tenga ni idea de programación no es un diseñador web, eso es un no rotundo.

En cuanto al conocimiento creativo en un diseñador gráfico va muy en función de la interpretación que hace el cerebro de los estímulos visuales. El conocimiento cultural y la percepción artística hacen el resto. La interacción entre espectador y obra es, como definía Ezio Manzini, “interacción asimétrica”. Es una interacción simple: yo veo una obra y ella transmite un mensaje, pero la obra no reacciona ante mi respuesta y modifica su discurso, como sí lo hace una obra digital. Ésta última presenta una “interacción simétrica”, en la que tanto el sujeto como el objeto pueden realizar determinadas acciones en función del comportamiento del otro.

En mi opinión es este el gran impasse entre el diseñador gráfico y el diseñador digital: la interacción.

Y ahí está también el vacío cognitivo que presentan los que se hacen llamar diseñadores digitales sin serlo. Un conocimiento intrínseco de la interacción en sí misma, sus estructuras de interacción (lineales, concéntricas, nodales, etc), los paradigmas o modelos interactivos, historia de la interacción, modelos de producción orientada al usuario, tests de usuario, análisis de usabilidad, sistemas interactivos accesibles, y un largo etcétera. Porque aunque no lo parezca, ya existe un repertorio de conocimientos necesarios que conforman la disciplina del diseño digital como una disciplina en diseño en sí misma, separada ya del diseñador gráfico y del diseñador industrial.

Y es quizás este vacío de conocimiento el que fomenta que no exista un alto número de  diseñadores digitales. Principalmente porque no existe una formación reglada abundante que instruya a los futuros diseñadores en un campo tan complejo y extenso como son los entornos digitales. Y esto se hace aún más visible en ciudades que no son grandes centros urbanos como Madrid o Barcelona, ya que en éstas al menos existen un par de escuelas privadas que se aproximan en su propuesta didáctica a la realidad del entorno laboral del futuro diseñador. En centros urbanos más periféricos (aquí os hablo desde Oviedo, donde se ubica IBCmass) no hay opción de formarse en este campo, de ahí que todo sean diseñadores de papel o ingenieros informáticos, pero el punto intermedio está desierto.

Tratando de concluir mi respuesta al título del post, ésta es la causa de que cuando estamos buscando diseñadores digitales suelan venir a nuestras entrevistas o bien diseñadores gráficos “reciclados” (que diseñarán maravillosos trípticos-web ;) o bien programadores autodidactas que no han cursado una ingeniería o un fp de informática. En ambos casos se hace visible desde el primer instante una ausencia de método que termina por repercutir en el desarrollo del producto.

La discusión está abierta: ¿cómo son en cualidades y en número los diseñadores digitales en otras ciudades? , ¿si su número es escaso, cuáles son las posibles causas?

Daniel Clavel

Experto en Diseño Digital.


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  1. Jue, Dic 4 2008 |

    Pues va a ser que sí

    Tengo que decir, con algún que otro matiz, eso sí, que tienes toda la razón del mundo. En mi caso, como diseñador gráfico de formación, desarrollador de aplicaciones también de formación y diseñador web autodidacta (como todo hijo de vecino en este país y más aún en nuestra región), es agradable contrastar esto con alguien, pues me encuentra en esa misma situación a todos los niveles:
    A nivel de trabajo, formándome continuamente, leyendo libros, blogs, contrastando opiniones, acudiendo a conferencias y en gran medida pensando por uno mismo de la manera más razonada posible, pues a día de hoy también considero que en cierta medida todo el mundo web se está formando “sobre la marcha” y que todos los que ahora nos dedicamos a ello e investigamos, y ya sea intencionada o desintencionadamente, estamos aportando nuestra miguita de pan para sentar las bases de lo que en unos años se entenderá como experiencia de usuario en internet por convención (los libros se abren siempre del mismo modo, pero ni me imagino cuantas opciones habría cuando se inventaron por mera prueba de ensayo y error o por casualidad).
    Y en lo que respecta a la selección de personal, yo nunca había pensado que sería tan difícil encontrar a alguien con cierta experiencia o cierto conocimiento en el entorno, y es completamente cierto que todas las personas que se ofrecen (obviando alguna bendita excepción) son programadores o diseñadores gráficos que a lo más han diseñado 4 páginas en flash que como bien indicas suelen ser “folletos en pantalla”, y en definitiva suelen ser personas a las que no se les puede pedir demasiado sin contar con un previo y extenso periodo de formación del cual en muchos casos resultan desbordados.

    En cuanto a los conocimientos que ha de tener un diseñador web, debo discrepar en su amplitud, pues si bien es cierto que sería ideal que poseise plenas aptitudes tanto en el apartado gráfico, como en el de la interacción y en el del desarrollo y los lenguajes de marcado -y ya si te formatea el equipo y te configura el módem sería la leche!-, creo que tampoco es necesario que sus conocimientos en estos últimos campos sean necesarios para tener la consideración de diseñador “digital”. Considerando que no es mi caso, pues en mis inicios laborales pasé más tiempo programando que diseñando (equipo pequeño en el que todos hacen todo…) y que gracias a ello tengo seguramente un mayor “conocimiento del medio” que una gran ¿evolución gráfica?, no creo que un diseñador tenga de necesidad de saber programar lo más mínimo, aunque si debe estar obligado (y eso es lo que nosotros estamos obligados a transmitirle) es a un amplio conocimiento del medio, y sin la necesidad de saber como funcionan las tripas del entorno, saber lo que puede exigirle y tener la capacidad para exprimirlo al máximo.

    En conclusión, lo que puedo decir es que a día de hoy seguiremos teniéndolo duro, tendremos que seguir formándonos sobre la marcha, continuar ejecutando muchas pruebas de ensayo y error peleándonos con clientes y compañeros hasta que nuestras conclusiones se normalicen y sean tomadas a modo de convención, y por otro lado también deberemos continuar “reciclando perfiles” y transmitiendo conocimientos autodidactas hasta que nuestra profesión se normalice. Mientras tanto, si alguien da con un diseñador “digital” que se autoproclame exclusivamente como tal, que le haga una fotografía y haga pública su identidad!

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