La llamada “web 2.0” no es otra cosa que una nueva etapa del vertiginoso crecimiento de Internet, un medio que ha cambiado al mundo para siempre. En ese marco, la web evoluciona hacia estructuras con mayor participación de los usuarios, en las cuales la interacción es imprescindible para crear comunicación. Un ejemplo claro son las redes sociales. Ahora bien: ¿qué hacen las empresas para adaptarse a esta nueva realidad? ¿Consiguen una participación real de los consumidores? ¿Qué beneficios concretos supone esta nueva realidad para las firmas?
En la actualidad, es prácticamente imposible que una empresa competitiva no posea su perfil en Facebook o en Twitter. Muchas de ellas, incluso, acumulan millones de fans y reciben un gran número de mensajes en sus muros o perfiles.
Los beneficios para las empresas
¿Pero el éxito de las campañas de marketing 2.0 puede medirse solamente a través de esto o existen otros indicadores? ¿Qué valor tiene esta participación de la gente en los medios sociales para las empresas?
Desde los primeros pasos de la web 2.0, cuando el único objetivo era atraer comentarios en los blogs, hasta los tiempos actuales de redes sociales y microblogging han sucedido cambios importantes en los soportes y en el comportamiento de los internautas. La interacción y la participación son hoy más directas, instantáneas y se dan a través de múltiples canales al mismo tiempo, a través de todo tipo de ordenadores, teléfonos móviles, con conexiones portátiles que suprimen el concepto de espacio…
El valor de cada contacto
Por eso, quizás lo más importante no sea que Coca-Cola acumule más de dos millones de fans en Facebook o que Adidas supere el millón, sino el valor que le otorga la firma a esos contactos. En otras palabras, la principal ventaja de los medios sociales es la posibilidad de generar diálogo directo entre las compañías y los internautas. Es en ese momento cuando la comunicación deja de ser unidireccional y la empresa descubre que todo aquello que haga puede ser aprobado o descalificado por cualquier usuario en Facebook, sin filtro alguno de por medio.
En ese punto radica el principal cambio del marketing 2.0, y es la característica que las marcas deben saber explotar. Para obtener un ROI o retorno de inversión positivo en campañas en redes sociales, las empresas deben otorgar verdadero valor a los usuarios y no verlos como simples cifras.
Si la campaña es efectiva, se podrán generar importantes corrientes de fidelidad entre la marca y los consumidores, directamente relacionados con los objetivos empresariales a través de una segmentación adecuada, provocando ahora sí cifras positivas en cuanto al crecimiento de ventas, el aumento de tráfico en portales corporativos o el incremento de las menciones positivas en la web.




















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Luz Sureda