
Hola, aquí estoy, como el resto de mis compañeros, contando una experiencia, que en mi caso, ha sido muy gratificante a nivel personal; Un viaje a “Egipto”. Os preguntaréis ¿cuál es el motivo por el que te hayas decidido por este evento?. Pues muy sencillo, me encanta viajar, y sobre todo a países con culturas diferentes, pero por infinitas e inexplicables circunstancias, es el único viaje que he realizado fuera de la península. Un viaje que recomendaría por muchos motivos y con tan solo un inconveniente, agotador. Deciros que cuando llegué solo me apetecía descansar y dormir. Así que si alguna vez pensáis hacerlo, cogeros varios días para descansar a la vuelta.
Hice un viaje combinado, crucero más playa y relax, bueno es mucho decir… lo de relax, ..Cinco días de crucero por el Nilo, cuatro días en el Mar Rojo y tres días en El Cairo. Suena estresante ¿verdad?, pues sí lo es, pero merece la pena.

Las casas de adobe, los niños corriendo a las orillas del Nilo para saludar a los pasajeros de las embarcaciones, el olor a todo tipo de especies y los impresionantes paisajes, hacen del crucero por el Nilo un viaje inolvidable.
El primer día, sin casi colocar las maletas en las habitaciones de la embarcación, ya me estaba apuntando a todas las excursiones disponibles: Valle de los Reyes, las representaciones de los dioses y faraones en los grabados que se encuentran a lo largo de todos los templos y tumbas son espectaculares. Templo de Luxor, caracterizado por los obeliscos que se encuentran en su entrada y por el gran número de columnas que se encuentran en su interior. En el Templo de Philae, en la isla elefantina, pude disfrutar de un maravilloso y pacífico atardecer. Y muchos más…
Y entre templo y templo, niños pidiendo un bolígrafo, caramelos, a cambio de una sonrisa que muestra su alegría por tan simple regalo.
Pueblos nubios, vamos en faluca, y luego en camello, nada más llegar nos invitan a un té “carcadé” (relajante)y luego las adolescentes nos hacen un tatuaje.
Antes de llegar al Cairo, parada obligatoria en las pirámides y la esfinge. El acceso a las pirámides es casi imposible, y sobre todo impensable si tienes claustrofobia. Desde la esfinge se observa una panorómica impresionante con las pirámides al fondo.
Qué decir del incesante ruido del Cairo, las compras en el mercado AlKalili, la tumba de Tutankamon en el museo egipcio, las espectaculares lámparas de la Mezquita de Alabastro.
Días de buceo en las transparentes aguas del Mar Rojo, descanso en las tranquilas playas de arena fina y dorada y un viaje por el desierto a un pueblo “Beduino” con comida y baile incluido, me recordaban que mi viaje se estaba finalizando, en un par de días estaría de vuelta a casa.
Y mucho más, que en algún momento os seguiré contando. Sólo daros un consejo, no os lo perdáis.


















